September 15, 2023

Conferencia sobre la verdad del ‘amor total, permanente y exclusivo’

Evan Lemoine habla a 177 participantes sobre el amor como lo ha concebido Dios, durante una conferencia en el Centro Católico Arzobispo Edward T. O’Meara de Indianápolis el 29 de julio. (Foto: Natalie Hoefer)

Evan Lemoine habla a 177 participantes sobre el amor como lo ha concebido Dios, durante una conferencia en el Centro Católico Arzobispo Edward T. O’Meara de Indianápolis el 29 de julio. (Foto: Natalie Hoefer)

Por Natalie Hoefer

Gabriela Ross observó una tendencia, algo parecido a la metáfora “de un ciego que guía a otro ciego,” pero con nefastas consecuencias personales, relacionales y espirituales.

“A partir de experiencia en conversaciones con matrimonios y padres de nuestra Arquidiócesis, identifiqué que hay una gran necesidad de tener una mejor formación para poder acompañar a los jóvenes en cuanto al amor, las relaciones, la castidad y el matrimonio desde la perspectiva del plan de Dios,” afirmó Ross, directora de la Oficina de Matrimonio y Vida Familiar de la Arquidiócesis.

Pero el problema se agrava «cuando los padres nunca han recibido ese mensaje en su propia preparación y formación matrimonial», añadió, un hecho que, según comentó, quedó claro a través de las actividades de divulgación que lleva a cabo su oficina sobre la Planificación Familiar Natural (PFN).

Por ello, Ross y su equipo se esforzaron por brindar una mejor preparación a adolescentes y adultos simultáneamente. Esto ocurrió durante una conferencia para ambos grupos de edad que se celebró el 29 de julio en el Centro Católico Arzobispo Edward T. O’Meara de Indianápolis. Sesenta y ocho de los 177 participantes eran adolescentes.

El objetivo era compartir “el mensaje de la Teología del Cuerpo y la PFN, y concienciar sobre los peligros de la industria pornográfica y sus efectos sobre el matrimonio y la adicción a la pornografía,” señaló Ross.

Evan Lemoine, conferenciante de renombre internacional sobre la Teología del Cuerpo y cofundador y director del Instituto Amar al Máximo, abrió la conferencia con una ponencia sobre “El amor es amor, excepto cuando no lo es.”

‘Total, permanente y exclusivo’

Lemoine habló de la diferencia entre la idea del “amor como objeto” que ofrece la cultura moderna y el verdadero amor tal y como Dios lo concibió.

“ ‘Amor’ es cuando dices quiero que seas feliz”—explicó—. “Es un ‘objeto’ cuando dices que te quiero pero no me importa tu felicidad. Dios creó a los humanos con impulsos sexuales”—dijo Lemoine—. “Y está bien que esto conlleve placer; eso es bueno. Pero como personas, nuestros impulsos sexuales únicamente nos satisfacen cuando aprendemos a canalizarlos como la entrega total de uno mismo al otro, la conexión profunda de la intimidad y la comunión con otro y la apertura a la vida, para crear una familia con otra persona. Esto significa que el amor sexual tal y como lo concibió Dios solamente es posible con una persona del sexo opuesto, donde el amor sexual tiene la posibilidad de reproducción.”

Lemoine definió dos actitudes primarias hacia la sexualidad que reprimen la capacidad de una persona para el verdadero amor conyugal tal y como Dios lo dispuso. Ambos son ejemplos de “objetos.”

El primero de esos enfoques es apenas por placer, sin que medien sentimientos, y a menudo sin la participación de otra persona.

Según explicó esto “es más bien una compulsión, un escape o una liberación.”

La segunda actitud es aquella en la que “puede haber un vínculo sentimental, pero no hay una entrega completa al otro.” Esta actitud busca el placer y el afecto, e incluye las relaciones prematrimoniales, el adulterio, la infidelidad y las relaciones entre personas del mismo sexo.

El verdadero amor conyugal, tal y como Dios lo concibió, “busca el placer, el afecto y la entrega”—afirmó Lemoine—. “Es cuando te entregas a otra persona del sexo opuesto de forma total, permanente y exclusiva.”

“Total” incluye “buscar el mayor bien para la otra persona,” explicó. “Permanente” se refiere en las buenas y en las malas. Y “exclusivo” incluye “en cuerpo, mente, corazón y alma.”

“También significa que voy a cultivar una intimidad cada vez más profunda contigo”—añadió—. “Te estoy dando ese lugar privilegiado en mi corazón que es más central que cualquier pasatiempo, trabajo u otra relación.”

En una sesión de trabajo para los adolescentes sobre el noviazgo, Lemoine les recordó que “el acto sexual no solamente es una forma de decir ‘te quiero,’ sino que quiere decir también ‘te pertenezco.’ Y esto únicamente es cierto si te entrego todo mi ser para siempre. [El amor conyugal] no solo está permitido en una relación matrimonial, sino que solo es verdadero en una relación matrimonial.”

Con la PFN, ‘cuidas la salud de tu esposa’

El amor solo puede ser completamente abnegado sin anticonceptivos artificiales.

Pero una pareja casada podría identificar la necesidad de espaciar la venida de sus hijos, o quizá podría tener un problema de infertilidad.

Aquí es donde interviene la Planificación Familiar Natural.

Varias parejas que enseñan la PFN hablaron de diversas prácticas, cada una de las cuales trabaja con el ciclo natural de fertilidad de la mujer para lograr o posponer el embarazo o para abordar las causas profundas de la infertilidad.

“Creo que una de las principales ventajas es que cuidas la salud de tu esposa,” afirmó el presentador Ernesto Villaseñor. Él y su esposa Georgina son miembros de la parroquia de San Bartolomé en Columbus. “En el proceso no intervienen productos químicos, ni hay efectos secundarios.”

Los Villaseñor conocen trágicamente el impacto de esos efectos secundarios.

“Perdimos a nuestra bebé por los efectos secundarios de la píldora anticonceptiva”—dijo Ginna—. “Estamos utilizando esa [pérdida] para que las parejas sepan que, en el peor de los casos, utilizar anticonceptivos podría significar no tener bebés en el futuro.”

Mireya Ramírez y Gustavo Serrano, miembros de la parroquia de San Antonio de Indianápolis, hablaron acerca del método sintotérmico de PFN.

Serrano dijo que los hombres le preguntan por el tiempo de abstinencia cuando una pareja busca posponer tener hijos.

“Son unos 10 días al mes en los que no tendrás relaciones”—comentó—. “Pero existen muchas formas de demostrar amor a su cónyuge, como cuando están de novios. Damos un paseo por el parque, salimos a cenar. Pero en resumidas cuentas, hago esto porque quiero a mi esposa, porque debo cuidarla, y eso me facilita las cosas.”

Gasper Xochitlatoa y Mercedes Ahuatl dijeron que ven los beneficios de practicar la PFN en las relaciones de las parejas a las que enseñan el método Billings.

“Hay más unidad, más comunicación”—comentó Ahuatl, quien va a la iglesia con su esposo en la parroquia de San Patricio de Indianápolis—. “Se valoran mutuamente. Añade una cercanía incomparable.”

Tratar la infertilidad y los problemas del ciclo de forma natural

La pareja ha vivido de primera mano la presión para usar anticonceptivos por parte de los miembros de la industria médica.

“Justo después de tener un bebé, los médicos siempre le preguntaban: “¿Cómo va a cuidarse? ¿Qué método artificial va a utilizar?” afirmó Xochitlatoa.

Como farmacéutico, José Ocampo es consciente de que la mayoría de los médicos presionan para que las pacientes usen la píldora anticonceptiva, y no solo con el fin de evitar embarazos.

“Una mujer joven y soltera me dijo una vez que tenía menstruaciones muy dolorosas y que su médico le había recetado anticonceptivos,” recuerda.

Ocampo enseña el Método Creighton, que no solamente sirve para la PFN, sino también para tratar la infertilidad y los problemas ginecológicos mediante el seguimiento de marcadores biológicos en el ciclo de la mujer.

Utilizando el método Creighton, «en unos tres meses, pudimos determinar que su problema se debía únicamente a unos niveles bajos de progesterona, algo fácil de solucionar de forma natural», afirmó Ocampo.

María Hernández, que enseña el Método Creighton con su marido Daniel Cabrera, dijo que el método se apoya en la tecnología procreativa natural, o Tecnología NaPro.

“Los médicos de NaPro buscan llegar a la raíz del problema,” aseguró, ya sea esto por infertilidad femenina o masculina, depresión posparto, síndrome premenstrual, síndrome de ovario poliquístico o endometriosis.

Cuando se trata de lograr un embarazo y hay problemas de infertilidad, el Método Creighton por sí solo “tiene una tasa de éxito de concepción del 20% al 40% solamente con el uso de la tabla”—afirmó Hernández—. “Luego, al añadir la ayuda de la tecnología NaPro, la tasa de éxito de quedar embarazada es del 80%.

“Y todo se hace con naturalidad, por lo que respeta la dignidad de mujeres y hombres.”

Con la pornografía ‘se pierde la capacidad de amar’

En el espectro opuesto a ese respeto se encuentra la pornografía, un pecado omnipresente en la cultura actual, y no solamente en la sociedad secular, según mencionó Claudia Corona a los asistentes a la conferencia. Corona es coordinadora de la Oficina de Matrimonio y Vida Familiar de la Arquidiócesis y asistió a un curso de seis horas impartido por Lemoine sobre el tema.

“La causa del 56% de los divorcios es la pornografía,” aseguró, citando una estadística de un estudio de 2009 del Dr. Patrick Fagan titulado “Los efectos de la pornografía en los individuos, el matrimonio, la familia y la comunidad,” en cual calificó a la pornografía como el “asesino familiar silencioso.”

Corona citó otras estadísticas aleccionadoras del estudio, como que casi el 50% de las familias de EE. UU. están afectadas por la pornografía, “incluso en las familias católicas,” indicó.

Recordó que un sacerdote en una conferencia a la que asistió le dijo: “No te imaginas la cantidad de hombres voluntarios en mi iglesia que mencionan la pornografía en confesión. Es el principal pecado mortal que escucho.”

Su comentario se apoya en otra estadística que compartió Corona: el 68% de los hombres cristianos que van a la iglesia admiten consumir pornografía, según The Porn Phenomenon: The Impact of Pornography in the Digital Age (El fenómeno de la pornografía: El impacto de la pornografía en la era digital), publicado en 2016 por Barna y Josh McDowell Ministry.

El mismo estudio señalaba que el 76% de los hombres y mujeres cristianos de entre 18 y 24 años buscan activamente pornografía en Internet.

“Es un comportamiento adictivo”—señaló—. “Y los menores que acceden a la pornografía son cada vez más jóvenes. Muchos niños están expuestos a la pornografía a la edad de 11 años, pero algunos incluso a los 9 o 10.”

De hecho, Corona señaló que “el 75% de los padres que participaron en una encuesta pensaban que sus hijos no habían visto pornografía en Internet, pero el 53% de sus hijos declararon que sí.” Las cifras proceden de una encuesta realizada en 2019 por la Junta Británica de Clasificación Cinematográfica.

Un informe de 2023 de Gitnux Digital Strategy Consulting mostró que la industria genera hasta $14,000 millones en ingresos en EE. UU. anualmente.

“Muchas de las niñas son esclavas sexuales”—aseguró Corona—. “Lo que significa que hay abuso. Es probable que se den embarazos, lo que significa que hay abortos.

“Cada vez que usted hace clic en pornografía, está contribuyendo a la industria”—afirmó—. “Cada vez que no lo hace, está salvando a una mujer.”

Uno de los “peores efectos” del consumo de pornografía “es que se pierde la capacidad de amar,” dijo Corona. Tal y como señaló Lemoine anteriormente, Corona expresó: “No se puede amar porque estamos entrenados para usar a los demás.”
 

(Para obtener más información sobre la Planificación Familiar Natural, visite marriageandfamily.archindy.org/nfp. Para obtener información sobre cómo curarse de la adicción a la pornografía, visite www.covenanteyes.com. Para obtener más información sobre la Teología del Cuerpo y lo que ofrece el Instituto Amar Al Máximo, visite www.amaralmaximo.com.) †

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